round

Si no te gusta, déjalo ir

Cada vez me convenzo más de que la vida es demasiasdo corta como para seguir leyendo un libro que no te gusta.

Siento un gran alivio al recordar que tengo permiso de dejarlo a la mitad, y de no dejarme guiar por el sentido extraño de obligación que nos dice que debemos concluir TODO lo que empezamos.

Porque no es así.

Y mucho menos con los idiomas, y mucho menos si eres autodidacta y no tienes (tanta) prisa.

Reading in the round

Poner atención

Si desarrollas la habilidad de observarte a ti mismo mientras estás haciendo las cosas, podrás darte cuenta, paulatinamente, de que tu actitud frente a cierto material (por ejemplo, un libro que decidiste estudiar todos los días) va cambiando con el tiempo:

  1. Al inicio te emociona mucho y te parece perfecto; ignoras sus defectos.
  2. Al otro día, algo sobre el material te frustra, pero, como estás muy motivado, lo pasas por alto.
  3. Luego comienzas a procrastinar un poco, pero tu fuerza de voluntad es más grande y puedes seguir.
  4. Después, aunque empiezas a procrastinar un mucho, te esfuerzas y hasta te desvelas por estudiar.
  5. Al día siguiente, cualquier pretexto es bueno, por lo que decides hacer otra cosa no relacionada con el idioma.
  6. Y, cuando menos te das cuenta, ya pasaste una semana sin estudiar. Se asoma la culpa.

Ese resultado no sería grave o malo si no fuera porque automáticamente nos echamos la culpa de nuestros “fracasos“.

No se nos ocurre que es totalmente normal ir cambiando nuestra perspectiva de un método a) conforme lo vamos conociendo más, b) a medida que va satisfaciendo nuestras necesidades—lingüísticas o psicológicas—de determinado momento, c) de acuerdo con nuestro estado de ánimo (o con el clima).

Nos gusta racionalizar el hecho de que ya no estamos estudiando con cosas como:

“Esto de la disciplina no es lo mío”

“No tengo fuerza de voluntad”

“En realidad no me importaba / gustaba lo suficiente”.

Pero no tiene por qué ser así.

Huevos y canastas

Si lees al menos un libro sobre el dinero o las finanzas personales, verás que por todos lados se repite, como un mantra, lo siguiente:

No tengas una sola fuente de ingreso.

No inviertas en un solo fondo.

No pongas todos tus huevos en una sola canasta.

Lo mismo aplica con los materiales que usas:

Si estudias con uno solo, y lo abandonas (ya sea porque te decepciona, te resulta demasiado pesado o hace que tus voces en la cabeza salgan a saludarte*), te quedas con las manos vacías.

*Voces que dicen cosas como
“No tiene caso seguir intentando,
es obvio que jamás podré dominar
todos los casos del alemán”
y otras cosas.

En cambio, si recibes información desde muchas fuentes, aprenderás mejor, tendrás muchas menos probabilidades de aburrirte del idioma y te rodearás de gran variedad de palabras y frases de diferentes niveles.

Asimismo, si sufres al escribir / hablar / leer / escuchar, déjalo por ahora; quizá en algún momento se vuelva más fácil.

Vuelvo a lo mismo: tenemos muchas reglas sobre nuestro supuesto deber de practicar las 4 habilidades del lenguaje TODO EL TIEMPO y hacerlo a la perfección, o de lo contrario explotará nuestra computadora (en el mejor de los casos).

Lo cierto es que no pasa absolutamente nada si durante los primeros seis meses de tu aprendizaje sólo te dedicas a leer (por decir algo). Quizá algún día te nazcan ganas de escribir, o tal vez comiences a necesitar esa habilidad, y entonces comenzarás a practicar.

Está bien.

Recordar que tenemos la libertad de abandonar lo que ya no nos gusta o sirve trae consigo una gran sensación de alivio.

Es experimentar, una vez más, que tienes permiso de hacer lo que quieras, que este es tu aprendizaje de idioma, y que nadie te debe decir cómo hacerlo, o qué hacer.

No sé tú, pero a mí eso me parece genial.

A modo de resumen:

Aprende con unas cinco fuentes.

Es decir, por ejemplo: un libro, muchas canciones, un podcast, Duolingo, un amigo en Skype.

Verás que si estableces, por ejemplo, que todas las noches después de cenar sea La hora del ruso, y, para decidir con qué estudiar, te guías por aquello que te dan ganas de hacer, tendrás un aprendizaje muy variado.

¿Con qué tengo ganas de aprender hoy?

Responder esa pregunta hará que se vuelva evidente con qué materiales no te gusta trabajar (es decir, cuáles debes dejar descansar, o abandonar).

Si puedes obtener lo que obtienes de ellos (o algo mejor) con otra cosa, es momento de cambiar de estrategia.

Por lo tanto, haz pruebas para ver qué pasa si abandonas lo que menos te gusta, y date permiso de sentir una riqueza de opciones (actividades, materiales y herramientas).

Lo contrario de la escasez se siente bien.

__

Nota: Recuerda que este domingo (27/jul) es el último día para enviar tu solicitud para la Segunda Temporada de la Liga. Todavía quedan lugares. ¡No te puedes quedar fuera!

__

Imagen de Let Ideas Compete

Convocatoria para la Segunda Temporada de la Liga

La Primera Temporada de la Liga de amantes empedernidos de sus proyectos pausados o detenidos (más detalles abajo) ha llegado a su fin.

Fueron muchas semanas de avanzar mucho en nuestros proyectos, pero también de aprender cómo nos relacionamos con ellos, cuáles son los obstáculos que nos surgen, e intentar varias estrategias para evitarlos o seguir a pesar de ellos.

Fue una gran experiencia para todos, por lo que se tiene que repetir.

Te invito a la Segunda Temporada de la Liga.

La Liga son doce semanas de intensidad “proyectosa”.

Se trata de que cada miembro del grupo elija un proyecto que tenga, le sacuda el polvo, avance durante una semana, y en las Reuniones comparta ese progreso (o la falta de) con el resto de los integrantes del equipo en un ambiente amable, totalmente democrático y libre de juicios.

Los integrantes de la Liga trabajamos en igualdad de condiciones, pues nos encanta obtener y otorgar una perspectiva fresca, palabras de ánimo, opciones y, sobre todo, compañía para trabajar (que cada vez es más difícil de encontrar).

¿Cuál proyecto?

Los mejores resultados se obtienen con un proyecto que llevas mucho tiempo deseando ver concluido y no has podido encontrar la motivación necesaria o el momento adecuado (pista: este es el momento adecuado).

Hay dos ejes para aprovechar todo lo que la Liga te puede dar: 1) el tiempo y 2) el proyecto.

1) Un plan que pretendas concluir en 3 meses, con la finalidad de obtener y mostrar un resultado.

Ejemplos:

  • Retomar la guitarra para darle un concierto a tu familia, o tocar en un evento especial al final del tiempo.
  • Hornear hogazas de pan y hacer una cena para compartir la que hagas en la semana 12 (la mejor hecha).
  • Aprender todo el alemán que puedas para que te acepten en el curso nivel B2 que empieza al final de las 12 semanas.

Ventaja: el factor “Ay ay ay ya vamos en la semana seis y todavía no estoy cerca de obtener lo que quería” te hará sentir una presión agradable.

2) Un proyecto muuuy largo en el que lo que importa no es que lo termines, sino que te admires de lo mucho que se avanza en tres meses de concentración y compañia. Por ejemplo:

  • Una tesis.
  • Limpiar a fondo y/o organizar y/o redecorar tu casa (sólo las habitaciones que te alcancen en tres meses).
  • Hacer todo lo necesario para echar a andar tu negocio.

Ventaja: las 12 semanas te ayudarán a arrancar de una vez por todas y a dejar de lado los pretextos, etc.

Elijas lo que elijas, aprenderás decenas de herramientas que te ayudarán a seguir adelante con ese mismo proyecto o cualquier otro cuando terminen las 12 semanas.

Requisitos:

  1. Contar con al menos una idea de un proyecto que entre en alguna de las dos categorías mencionadas arriba.
  2. Tener posibilidad de conectarse a Skype a la hora de las Reuniones.
  3. Estar dispuesto a participar activamente: trabajar en tu proyecto, responder los correos, leer los materiales.
  4. Dominar el español.

NOTA: Aunque los proyectos con los que puedes entrar a la Liga pueden ser de lo más variados, por razones personales no podré aceptar ningún proyecto relacionado con el tema “salud” (como cambiar tu alimentación, intentar modificar de alguna manera tu cuerpo, o establecer un régimen de ejercicio físico).

Detalles:

Duración: 12 semanas (del 5 de agosto al 27 de octubre)

Fechas: la primera Reunión será el 5 de agosto, la última el 28 de octubre del 2014.

Hora de las Reuniones: todos los martes a las 12pm CDT (duran de 1 a 1.5 horas)

Lugar: Internet, Skype (yo te daré mi nombre de usuario para que me puedas agregar)

Medio de comunicación: Correo electrónico

Cupo máximo: 6 personas (si ya no alcanzas cupo, te lo diré al responder tu solicitud)

Último día para enviar tu solicitud: Domingo 27 de julio de 2014

Precio: $0.00

__

Muero de la emoción por saber cuál proyecto traerás.

Te invito a comprobar por ti mismo lo maravillosa que puede ser para ti (y para tus proyectos pasados y futuros) tu presencia en esta Segunda Temporada en la Liga. :)

n+1

¿Sabes qué necesitas TÚ para aprender?

Los seres humanos contamos, en general, con los mismos métodos para acercanos a la realidad. Ponemos atención más o menos de la misma manera, y percibimos de forma muy similar.

Sin embargo, no hay dos cerebros “cableados” de la misma manera, y existen pequeñas variaciones entre nuestras formas específicas de procesar la realidad.

Estas sutiles distinciones pueden ser la diferencia, por ejemplo, entre un aprendizaje satisfactorio + emocionante y un dolor de cabeza.

Cuando tienes claro cómo aprendes , sabes exactamente qué tipo de materiales utilizar para que la información fluya hacia tu memoria y permanezca ahí a largo plazo.

Así, decidí escribir esta entrada para arrojar luz sobre el hecho de que la simple observación de ti mismo frente a la información puede darte muchas pistas sobre qué es exactamente lo que necesitas buscar y, de esta manera, pierdas mucho menos tiempo en cursos, clases y métodos que no te sirven a ti (aun si mucha gente jura que son LA solución).

n(n+1)

Cómo aprendo yo

Para que te des una idea de lo que puedes llegar a saber sobre tu manera de aprender, te compartiré lo que yo he comprendido tras mucho tiempo de observación.

Aprendo mejor…

  • Leyendo. Cuando me interesa un tema nuevo, lo primero que hago es buscar un libro de introducción (o incluso el artículo de Wikipedia, si está bien hecho). Si, por ejemplo, voy a una clase o conferencia, tomo miles de notas para poder leerlas después. Está científicamente demostrado que comprendo y recuerdo mejor de un video con subtítulos que de uno sin ellos.
  • Explicando. Dicen que si no puedes explicar algo es porque no lo has entendido, pero si yo no explico algo, no puedo entenderlo ni mucho menos recordarlo. Explicar o divulgar lo que sé me sirve para saber qué más necesito investigar sobre un tema.
  • Con algo difícil. Si, por ejemplo, me pones a descifrar un texto que no puedo leer a simple vista, pero con las herramientas necesarias para lograrlo, aprendo mucho mejor que con información dosificada, como en los ejercicios para principiantes. Me gusta desentrañar misterios.
  • Cuando yo puedo elegir qué aprender. Y cuando sé que tengo la libertad de abandonar un tema o darle las gracias por haberme llevado hacia otro aún más interesante.
  • Sin presión. Odio que me presionen y me digan qué hacer y cuándo. Si puedo hacer las cosas a mi propio ritmo, buscando mis propias fuentes y herramientas, aprendo muy rápido y bien.
  • Cuando es necesario entender. Si hay algo que mi cerebro ama en el mundo, es entender cómo funcionan las cosas. No todo, evidentemente, pero si algo me interesa, no descanso hasta entenderlo. Lo curioso es que yo no decido cuándo comprendí algo, sino que el aburrimiento me señala que ya lo hice. Es raro.
  • Con la novedad. Creo que esto es general, pero mientras siga habiendo datos nuevos, yo sigo aprendiendo. En cuanto se repite algo que ya domino, me empiezo a estresar y a distraer.
  • Cuando algo resulta útil. No sé qué criterio tiene mi mente para decidir que algo es útil, pero si cree que un tema o información va a servir para solucionar un problema (ya sea mío o de la gente en general), lo voy a absorber como esponja. Y no hay forma humana de que yo pueda entender algo que sienta que no sirve para nada. Lo he intentado, es imposible.
  • Cuando no tengo que esperar a nadie. Si yo puedo controlar mi acceso a la información, la aprendo estúpidamente rápido. Por lo tanto, si hay [algo] que me haga tener que esperar a recibir el siguiente bit de información, me aburro, me distraigo y me pierdo por siempre.
  • Escribiendo. Me refiero, claro está, a explicar escribiendo, como hago aquí en el blog, pero en ocasiones el simple hecho de escribir mi “monólogo interior” con respecto a lo que estoy pensando o leyendo en determinado momento me permite consolidarlo en mi memoria.
  • Cuando mi visión del mundo cambia. Y cuando veo ciertas cosas de manera muy diferente a como el grueso de la gente cree que son. Me gusta ver más allá de lo evidente y decir “¡Nunca lo había pensado así!”.
  • Cuando encuentro relaciones entre todo lo que he aprendido. Adoro la sensación de sorpresa que surge cuando encuentro patrones y coincidencias significativas.
  • Cuando hallo respuestas a preguntas. También para esto me sirve explicar; la gente me hace preguntas y ya sé qué buscar. Amo sentir que sé.

Hasta ahora es lo que he encontrado. Haber entendido esto y seguir poniendo atención en las maneras en las que aprendo me ha servido más de lo que me pude haber imaginado.

Por ejemplo, el otro día una persona me pidió que viera un programa de televisión acerca del bullying. Es un tema que me llama la atención y que nunca me he puesto a investigar por mi cuenta, y a decir verdad, el canal vendió muy bien la emisión, la hizo parecer interesante. Bueno, al menos voy a aprender algo, pensé.

Sin embargo, después de 5 minutos lo único que quería hacer era romper la televisión.

Me estaba aburriendo como ostra porque había muchísimos cortes comerciales, porque repetían 8 veces la misma idea, pasaban 400 testimonios parecidos por segundo y porque a mí me interesaba más la parte que según los presentadores saldría al final del programa, y no pude soportar tener que escuchar a los “expertos” desviándose del tema y peleándose entre ellos.

Si no hubiera tenido claro que la forma en la que se transmitía la información era una receta para el desastre (no lo sé, pero supongo que hay gente a la que sí le resulta interesante de esa manera, pues de lo contrario ya habrían quitado ese programa del aire), hubiera creído que el tema era lo que me hizo aburrirme.

Pero no era así, aunque eso nos ha sucedido a todos:

Muchas personas van por la vida convencidas de que su cerebro no sirve para aprender idiomas (o para una lengua en específico) porque la manera en la que alguna vez les intentaron enseñar era totalmente incompatible con la forma en la que mejor aprenden.

Como en la escuela no nos explican que todos aprendemos de manera ligeramente distinta, no nos educan a poner atención en esas sutilezas, a ser nuestro propio objeto de estudio y a actuar con base en nuestras observaciones.

Sin embargo, nunca es tarde para comenzar a notar qué nos hace absorber información y qué nos ahuyenta de ella, con la finalidad de adaptar los materiales a nuestro cerebro y hacer que nos permita disfrutar del aprendizaje.

Y tú, ¿tienes algunas ideas sobre cómo aprendes mejor? 

___

Foto de Jan Tik

Prejuicios LingŸ’sticos CUB.indd

Los prejuicios lingüísticos (Reseña)

Nota de Georgina: ¿Recuerdas que hace poco puse un anuncio para buscar reseñas de libros interesantes? El suspenso ha valido la pena, pues me complace presentarte con mucho orgullo la primera reseña de Genaro, el reseñista estrella de Necesitas otra lengua. Léela con atención, es genial. 

Jesús Tusón Valls, Los Prejuicios Lingüísticos, Octaedro, 1996, 125 pp.

 Prejuicios LingŸ’sticos CUB.indd¿Tenemos tolerancia lingüística?

¿Contamos con las sensibilidades necesarias para promover la variedad cultural que nos ofrecen las lenguas?

¿Estamos bien informados sobre la cantidad de lenguas que nos rodean en nuestro país, en nuestro mundo?

Las preguntas anteriores se dispararon en mí durante la lectura de este libro.

¿Cómo se siente hablar un idioma “minoritario”, “no-oficial” o “étnico” en nuestro entorno que poco lo propicia?

Propongo al lector imaginarse un mundo que se sienta como visitar un país lejano, sin que nadie alrededor hable español, con un escaso número de obras literarias en tu idioma y sin un respaldo para los trámites esenciales de un ciudadano; aunado a la discriminación educativa y la constante condescendencia con la que tu habla es tratada; con el fin de comenzar a entender que hablar un idioma diferente a los mayoritarios y  cargar con una cruz lingüística es un problema real de nuestro mundo que dentro de las páginas de este libro recibe una merecida mirada.

La estulticia lingüística se puede presentar en todos nosotros. Emitir discursos prejudicativos en contra o a favor de una lengua está lejos de lo inusual; más aún, se ha presentado incesantemente durante siglos. Esta obra nos ofrece una analítica mirada a muchos de los prejuicios que afectan al creciente número de lenguas muertas.

Jesús Tusón nos traduce sus palabras de refutación (originalmente en catalán) sobre las sentencias negativas que tan comúnmente se escuchan y se leen en todo tipo de discursos lingüísticos; cómo estos se niegan a abrir las puertas de la diversidad y usan el sinrazón para descartar a otros hablantes con calificativos ignorantes y todo tipo de ataques con variadas e inválidas excusas.

Razona, por ejemplo, en contra del romanticismo que exalta a la lengua propia por encima de las demás, ya sea debido a un monolingüismo defensivo o por alegoría entre una comunidad de diversidad meramente plurilingüe.

Expone con claridad la falsedad detrás de declarar a un idioma como “mejor para el razonamiento científico” o sus muchas afirmaciones símiles, así como falacias sobre el número de hablantes a modo de argumentación.

Consecuentemente, también existen persecuciones dentro de lenguas que se consideran la misma, apelando en contra de un modo o inclusive a favor de la lengua escrita por sobre la hablada; más aún, dentro del mismo aprendizaje de lenguas, clasificando injustamente a algunas dentro de un panorama de difíciles y fáciles, complejas y simplistas o gramaticales y no-gramaticales.

En palabras de Jesús Tusón:

“Hay que ver con claridad: si alguien necesita otra lengua, la aprenderá con agrado y sin complejos; pero lo que no puede pretenderse (porque no parece ético) es valorar a las lenguas de mayor a menor en función de número de hablantes. Una lengua es el patrimonio de un pueblo, es parte de sus señas de identidad; y, en cuestión de identidad, las estadísticas no tienen nada que ver ni nada que decir.” (p. 67)

También añade otros argumentos críticos como:

“Quienes valoran la lengua sobre la base de la literatura parece que ignoran (y es grave) que la inmensa mayoría de las lenguas humanas han sido habladas y no escritas durante los tramos más extensos de su recorrido” (p. 83)

Adicionalmente, contiene citas de diversos autores en este tema, variando el espectro de la defensa, pues esto ayuda a no centrarse sólo en prejuicios sociales tomando a los expertos en el tema como apoyo, citando a algunos en sus tropiezos y completando el discurso de otros en las muchas defensas del plurilingüismo tolerante y progresivo.

Al finalizar la lectura, todas las preconcepciones que he tenido volvieron a mí para revisarlas con nuevos ojos, pues el gran aporte de este libro es su presentación accesible y lógica que no se permite caer en generalizaciones y errores comunes, como defensas agresivas e inútiles que no dan más que un golpe de vuelta al no presentar argumentos sólidos.

Es por lo anterior que este libro es especialmente recomendable, pues comienza con una perspectiva individual sobre los idiomas en España, pero rápidamente nos levanta sobre un panorama mundial apoyado en un discurso lógico y amable, comprensivo hacia las preguntas mentales del lector y bastante inmersivo.

Si te interesa adentrarte en la lingüística como un agente racional y tolerante, este libro te dará una buena pauta para reconsiderar muchas cosas, aun más allá de lo que está impreso en sus páginas.

Genaro Martínez

four years cake

NOL cumple cuatro años (WTF?)

Haber creado un blog real fue algo muy extraño, pero no tanto como darme cuenta de que llevo cuatros años (¡cuatro! ¡años!) escribiendo en él.

Como ahora es muy relevante en mi vida todo lo relacionado con los cerebros Scanner / las “almas renacentistas“, he observado este blog bajo esa lente.

Es muy difícil para alguien que tiene 10 ideas de proyectos al mes (como yo) aterrizar una de esas iniciativas, pero lo casi inaudito es adherirse a ella durante más de unos meses.

Las cosas tienden a dejar de resultarnos interesantes muy rápidamente cuando “todo” nos interesa.

DSC06155_DXO

Y, sin embargo, se mueve

Si a la Georgina de 13 años, que escribía sus primeros intentos de blog en MySpace (ahhh, la nostalgia), le hubieran dicho algo así como:

Dear (con acento británico, dee-ahhh):
en el 2014 cumplirás cuatro años de escribir en un blog que será leído por mucha gente maravillosa, para el que nunca se te van a acabar las ideas, y que te va a hacer estúpidamente feliz a pesar de que en momentos te dé vergüenza y temor y te sientas vulnerable

probablemente ella habría dicho “te creo, pero lo dudo”.

Y, sin embargo, henos aquí.

Back to basics

No sé cuándo comencé (sólo sé que fue en junio), ni qué fue exactamente lo que me motivó a empezar el blog.

A veces, cuando intento recordar el momento preciso en el que lo hice, siento como si estuviera recordando un sueño de hace mucho y, si no tuviera más de 140 entradas publicadas como prueba de que es real, juraría que sólo fue eso.

Me resulta de lo más extraño que yo (¿yo?) tenga un blog exitoso y funcional. Como que no me lo creo.

¿Yo?

Pero no importa. Lo fundamental es que estoy infinitamente agradecida con la Georgina del 2010. A veces leo las entradas que ella publicaba en este blog y me da muchísima ternura.

Me dan ganas de hablar con ella y decirle que va por buen camino, que las entradas que cree que son su “obra maestra” (y que sólo unas 8 personas leen cuando se publican) tienen puntos interesantes, pero que siga adelante porque todavía tiene mucho espacio para mejorar.

También me gustaría decirle que soy su fan por haber logrado que este blog arrancara, pues he intentado a lo largo de estos cuatro años crear otros blogs con otras ideas y ninguno “pega”, todos los dejo abandonados a las 3 o 4 entradas.

Pero, sobre todo, me gustaría darle las gracias por su ingenuidad, su valentía y su capacidad de seguir escribiendo a pesar de algunos comentarios negativos, a pesar de los grillitos y a pesar de que no sabía si estaba haciendo algo útil o no.

Gracias, yo del pasado, por ayudarme a ser una persona que me está encantando conocer, y por demostrarme que convertirme en ella no tenía por qué resultar la lucha terrible y sanguinaria que solía pensar (de hecho, es bastante gentil y amable).

Yo del pasado, te agradezco por haber puesto las bases para sentir que mi tiempo en la Tierra no está tan desperdiciado.

Si bien tú y yo (y los lectores) sabemos que este blog no es como… no sé, como investigar la cura para el cáncer, hemos logrado lo que queríamos desde el principio: ayudar a la gente, mostrar opciones, abrir puertas y aprender a redactar (si no a escribir) mejor de lo que la carrera por sí sola nos pudo haber enseñado.

Y lo más curioso es que ya no puedo dejarlo. Vivir—parcialmente—en torno a qué publicar en un blog es ahora tan intrínseco a mi forma de procesar la realidad que no tengo ni la menor idea de cómo podría pensar sin una de estas cosas.

Ya puedes limpiar la miel de tu pantalla, realmente quería escribir todas estas cosas cursis   :)

Por lo tanto, lector, te invito a crear algo parecido para ti. Te exhorto a empezar (o continuar) un proyecto que te interese y que, además de aportarle algo—por más pequeño que sea—al resto de los humanos, se vuelva un gran regalo para tu yo del futuro.

Lleva algo que te guste hasta sus últimas consecuencias. Estoy segura de que te sorprenderá lo que eres capaz de hacer y de aprender si te dedicas a algo durante cuatro años (¡o más!).

Estoy muy satisfecha por el rumbo que está tomando este blog, pero lo cierto es que la mayor satisfacción no me la otorga el hecho de que pueda escribir y publicar en él, sino que tú lo leas.

Gracias, lectores antiguos y lectores nuevos. Sepan que, a pesar de que no conozco personalmente a muchos de ustedes (¿aún?), aprecio sobremanera que el hado haya cruzado nuestros caminos por medio de la magia del Internet. <3

___

Foto de Luke and Kate Bosman
(sí, a mí también me dio hambre).

PLE

¿Por qué necesitas un entorno de aprendizaje personalizado?

Nota: Esta explicativa entrada fue escrita por un invitado*. Recuerda que tú también puedes ser publicado.PLE

A diferencia de lo que sucede con los cursos de materias tradicionales, la mayoría de los estudiantes de idiomas aprenden por su cuenta.

Esto significa que no siguen un camino preestablecido por un programa académico o las directrices de un profesor, sino que están totalmente solos ante el desafío.

Conseguir aprender en estas circunstancias es un gran reto. Sin embargo, todo es posible, sobre todo si contamos con dos elementos clave: constancia y organización.

En lo que a constancia se refiere, poco te pueden ayudar otras personas. Depende de ti mismo y de la motivación que tengas para estudiar diariamente e invertir parte de tu tiempo en el aprendizaje de un nuevo idioma.

Sin embargo, en lo relativo a la organización sí que te puedes valer de recursos externos que te acerquen a tu objetivo. Es aquí donde los entornos de aprendizaje personalizado (PLE por sus siglas en inglés) entran en juego.

¿Qué es un PLE?

Un entorno personal de aprendizaje es un sistema que ayuda a los estudiantes a asumir el control y la gestión de su propio aprendizaje.

Esto no es algo nuevo. Los entornos de aprendizaje personalizados son tan antiguos como la propia educación.

De hecho, cada alumno estudia ya con su propio PLE, formado por el conjunto de recursos que usa para aprender: un libro de referencia + un diccionario + una enciclopedia + un cuaderno de ejercicios.

Sin embargo, las nuevas tecnologías nos ofrecen toda una nueva dimensión que permiten hacer de nuestro PLE un sistema mucho más eficiente para aprender un nuevo idioma. Así, el PLE se convierte en el entorno en el que aprendemos usando eficientemente las tecnologías.

Gracias a las tecnologías, algunos de los elementos que podemos incorporar a nuestro entorno de aprendizaje personalizado son:

  • Buscadores: Nos permitirán encontrar información en cualquier materia y resolver cualquier duda instantáneamente, como Google o Bing.
  • Páginas web, blogs: Existen cientos de webs dedicadas al aprendizaje de idiomas y que publican regularmente contenido de calidad. Un ejemplo es, precisamente, el blog que estás leyendo, Necesitas otra lengua.
  • Gestores de enlaces: Nos permiten almacenar sitios web interesantes que nos vayamos encontrado, para poder consultarlos más tarde. Por ejemplo, Delicious.
  • Foros: Nos permiten comunicarnos con otras personas que se encuentran en la misma situación que nosotros para resolver dudas y realizar un aprendizaje colaborativo. Como el foro de Fluent in 3 months.
  • Aplicaciones para dispositivos móviles: Hacen posible el aprendizaje deslocalizado, para que podamos ser más productivos y aprovechar el “tiempo muerto”. Duolingo para iPhone y Android es un buen ejemplo.

¿Cómo aprovechar estos recursos?

Para que podamos sacar el máximo provecho de este tipo de recursos, es importante que tengamos también un lugar donde organizarnos y donde poder ir guardando nuestros recursos de estudio para poder consultarlos rápidamente en cualquier momento y lugar, además de ir elaborando nuestros propios resúmenes. Por ejemplo, la plataforma gratuita ExamTime se presenta como una buena alternativa en este caso, ya que permite tener todo lo que necesitamos en el mismo lugar.

Además, si nuestro objetivo es conseguir algún título oficial de idiomas—como el TOEFL de inglés, el DALF de francés o cualquier otro—la planificación se suma a este conjunto de elementos imprescindibles.

La elaboración de un calendario de estudios detallado, en el que establezcamos tanto nuestro plan como nuestros objetivos, es fundamental para poder controlar nuestro progreso e ir avanzando.

Esto evitará que nos quedemos atascados en el mismo nivel durante años y que pospongamos la fecha del examen indefinidamente.

En resumen, necesitas un PLE para poder seguir siendo constante, para organizarte y para poder planificar con el fin de sacarle el máximo provecho a tu aprendizaje de otro idioma.

__

*Diego Santos. Curioso y en aprendizaje continuo. Soy responsable de la parte hispanohablante de ExamTime porque es una plataforma que pretende transformar la educación facilitando el acceso al conocimiento en todo el mundo. Me encanta viajar y aprender idiomas. Mi nuevo reto es el chino mandarín. :)

¿Estudias idiomas por tu cuenta? Cuéntanos qué elementos forman parte de tu PLE.